13 AL 15 DE OCTUBRE 2027

Los diferentes procesos para la transformación del plástico requieren la disponibilidad, durabilidad y eficiencia de la maquinaria, y para esto el contar con los lubricantes adecuados ayuda a proteger los componentes críticos y mantener la continuidad en la producción.

Equipos de inyección, extrusión, soplado y termoformado conforman una parte muy importante de una industria que trabaja con procesos muy diferentes. Sin embargo, dentro de una planta de este segmento podemos encontrar sistemas hidráulicos, de engranaje, reductores, compresores, rodamientos y otros componentes que tienen algo en común: necesitan una lubricación precisa para mantener el desempeño ayudando a prevenir fallas que pueden afectar la producción y la importante inversión realizada.

Cada máquina tiene necesidades distintas. La carga, temperatura, velocidad, condiciones de operación y las recomendaciones de los OEM (Fabricantes de Equipo Original por sus siglas en inglés) son algunos de los factores que deben considerarse para seleccionar el lubricante correcto.

Para responder a estas necesidades, Chevron cuenta con un amplio portafolio de lubricantes industriales. Los aceites Rando® ofrecen protección para sistemas hidráulicos; Meropa® cuenta con soluciones para engranes industriales; Cetus® está desarrollado para la lubricación de compresores y las grasas Rykon® ofrecen alternativas para diferentes equipos y puntos de lubricación.

Pero tan importante como seleccionar el producto adecuado es cuidar las condiciones en las que llega al equipo. La contaminación por partículas puede acelerar el desgaste de los componentes, por lo que controlar la limpieza del lubricante desde el inicio ayuda a reducir este riesgo. En el país, Chevron tiene disponibles estos lubricantes con certificación ISOCLEAN®, los cuales cumplen con los códigos de limpieza requeridos por los OEM, para ayudar a mantener bajo control la contaminación por partículas desde su origen, el momento en que se entregan e incluso su vaciado en la maquinaria. Además, durante su operación se establece un calendario de revisión, por medio del programa de análisis de aceite LubeWatch® con el que se puede monitorear su condición, identificar tendencias y contar con información que puede ayudar a tomar decisiones de mantenimiento con mayor oportunidad.

En una planta donde conviven diferentes equipos y aplicaciones, otro reto que se enfrenta es la cantidad de lubricantes que se mantienen en inventario. El tener más productos no necesariamente significa estar mejor preparado. A través del programa de gestión de activos RBL™, exclusivo de Chevron, se pueden identificar oportunidades de selección y optimización de producto, aplicaciones y presentaciones, ayudando a simplificar el almacenamiento y las tareas de lubricación sin perder de vista los requerimientos específicos de cada aplicación.

La selección del producto adecuado, la posibilidad de elegir el lubricante con certificación ISOCLEAN®, un seguimiento puntual de su condición y una mejor administración del inventario forman parte de las acciones con las cuales Chevron puede respaldarle para reducir fallas no programadas, proteger los componentes y mantener las líneas de producción operando mejor y por más tiempo, siempre de acuerdo a las necesidades específicas de producción.

Gracias a su experiencia en lubricación industrial y el respaldo de especialistas y distribuidores autorizados, Chevron le brinda productos de calidad premium y servicios personalizados, los cuales son una solución integral que maximiza el rendimiento de su negocio.

Fuente: https://www.plastico.com/