13 AL 15 DE OCTUBRE 2027

La industria del plástico en Estados Unidos generó US$715.800 millones en envíos y sostuvo 1,66 millones de empleos en 2025, según el nuevo reporte anual de la Plastics Industry Association (PLASTICS). El desempeño, apoyado en ventajas de materia prima y en una manufactura más resiliente que el resto de la industria estadounidense, tiene efectos directos sobre los transformadores y exportadores de plástico de América Latina, de México a Colombia.

Cada año, la Plastics Industry Association (PLASTICS) publica el Size and Impact Report, el ejercicio de referencia para medir el peso económico de la industria del plástico en Estados Unidos: empleo, envíos, valor agregado, alcance geográfico y perspectivas. La edición 2026, con datos de 2025, confirma una tendencia que se repite hace casi tres décadas: el plástico crece más rápido que el resto de la manufactura estadounidense, incluso en un entorno de incertidumbre económica y comercial.

De acuerdo con el reporte, la industria del plástico —manufactura, comercio mayorista y producción cautiva de plástico— generó US$533.600 millones en envíos y sostuvo 1.049.200 empleos directos en 2025. Si se suman las industrias que la abastecen (energía, maquinaria, transporte, servicios), el impacto total sube a US$715.800 millones en envíos y 1,66 millones de empleos. Medida por el valor de sus envíos, la manufactura de productos plásticos fue en 2024 la octava industria manufacturera más grande de Estados Unidos.

📊 La industria del plástico en EE. UU., en cifras (2025)

US$715.800 M. Envíos totales, incluyendo a las industrias que abastecen a la cadena del plástico (US$533.600 M solo de la industria del plástico).

1,66 M. Empleos totales sostenidos, sumando los 1.049.200 empleos directos de la industria y los de su cadena de proveedores.

8.ª. Industria manufacturera más grande de Estados Unidos en 2024, según el valor de sus envíos (manufactura de productos plásticos).

Fuente: “2026 Size and Impact Report”, Plastics Industry Association (PLASTICS).

“La industria del plástico en Estados Unidos sigue demostrando su resiliencia, incluso en medio de la incertidumbre económica y un entorno operativo desafiante. Esa fortaleza viene del papel esencial que juega el plástico en toda nuestra economía —desde la atención médica y el transporte hasta la conservación de alimentos, la infraestructura y la manufactura—. Más de un millón de empleos y US$533.000 millones en envíos reflejan no solo la demanda sostenida de plástico, sino el impulso de las personas y las empresas detrás del material”.

Matt Seaholm, presidente y CEO de la Plastics Industry Association (PLASTICS)

Una industria que crece más rápido que el resto de la manufactura

Entre 2015 y 2025, el valor agregado nominal de la manufactura de plástico creció 3,2% al año, frente a 2,2% del conjunto de la manufactura estadounidense. En empleo, la brecha es todavía más marcada: la manufactura de plástico sumó personal a un ritmo de 0,8% anual en la última década, mientras la manufactura general apenas creció 0,3% al año en el mismo período.

La ventaja no es nueva. Según el reporte, en los últimos 28 años la industria del plástico ha superado al conjunto de la manufactura estadounidense en empleo, envíos reales y valor agregado real. La productividad —envíos reales por empleado— también avanzó: 0,7% anual entre 1997 y 2025, en línea con el promedio de la manufactura estadounidense (1,0% anual en el mismo período).

“El reporte de este año refuerza lo que los dato han mostrado durante casi tres décadas: la industria del plástico en Estados Unidos es una parte durable e importante de la producción económica del país. En los últimos 28 años, la industria del plástico ha superado al sector manufacturero en su conjunto en empleo, envíos reales y valor agregado real. Esa resistencia sostenida, combinada con la escala de la industria y su amplia presencia doméstica, subraya su resiliencia y su contribución duradera a la economía estadounidense”.

Dr. Perc Pineda, economista jefe de la Plastics Industry Association (PLASTICS)

Texas concentra el empleo, pero es en Michigan donde el plástico más pesa

La industria del plástico tiene presencia en los 50 estados de EE. UU. y en el Distrito de Columbia, pero su empleo está lejos de repartirse parejo. Texas concentra la mayor fuerza laboral del sector, con 91.600 empleos en 2025, seguido de Ohio, Michigan, California y Pensilvania.

El tamaño absoluto, sin embargo, no cuenta toda la historia. Medida como la proporción de empleos plásticos por cada 1.000 empleos no agrícolas —un indicador de cuánto depende la economía de un estado de esta industria—, Michigan lidera con 15,4, seguido de Indiana (15,3) y Wisconsin (13,8), muy por encima del promedio nacional de 6,6. Son los estados del llamado Rust Belt y del corredor automotor los que muestran la mayor especialización plástica, coherente con el peso que tiene el sector transporte en el consumo final del material.

Del empaque a las autopartes: dónde termina el plástico

La mayor parte del plástico que se consume en Estados Unidos no llega al usuario final como un producto terminado, sino como insumo dentro de otro bien o servicio. Según PLASTICS, 34,0% del consumo final de productos plásticos en 2025 se destinó a sectores de servicios —salud, alimentos y bebidas, comercio mayorista y minorista—, mientras que la construcción absorbió 11,0%.

Los bienes no durables —alimentos, bebidas, empaques y otros productos plásticos— representaron 27,2% del consumo final, y los bienes durables otro 19,2%, con el equipo de transporte como el componente individual más importante (10,3%). Al final de la cadena, 77,0% de los bienes y servicios que contienen plástico fueron adquiridos por los hogares para consumo personal, 30,6% se destinó a inversión fija privada y 15,6% a compras del gobierno (las categorías se superponen porque una parte del consumo se abastece con importaciones). La industria de productos plásticos fue, además, el usuario final más intensivo en plástico por dólar de producción, por delante de sectores como café y té, aderezos, colchones y persianas, y bebidas gaseosas y hielo.

El pronóstico de PLASTICS: crecimiento moderado, empleo bajo presión

Para lo que viene, PLASTICS proyecta que los envíos reales de plástico crecerán 1,2% en 2026 y 0,8% en 2027, mientras que el empleo del sector caería levemente en 2026 antes de mejorar. Según Perc Pineda, la demanda de plástico se mantiene estable, pero la recuperación es cada vez más desigual entre los distintos mercados finales: el gasto de los consumidores y la inversión empresarial sostienen la demanda, mientras las tasas de interés elevadas siguen limitando a la vivienda y a otros mercados sensibles a las tasas.

El sector automotor y el manufacturero en general aparecen como las principales oportunidades de crecimiento: la expansión de la producción de vehículos en EE. UU., los nuevos modelos, la electrificación y las inversiones en manufactura avanzada podrían generar demanda adicional de plástico, aunque los costos de financiamiento más altos, las presiones de asequibilidad y la evolución de la política comercial —incluidos los aranceles— podrían limitar las ganancias en el corto plazo. PLASTICS también destaca que la ventaja de la cadena de suministro y de materia prima domésticas —acceso a hidrocarburos abundantes y relativamente competitivos— refuerza la posición competitiva de la industria estadounidense frente a interrupciones geopolíticas.

La lectura para América Latina

Ese liderazgo estadounidense no es un dato aislado para los transformadores latinoamericanos: es, en buena parte, materia prima. La ventaja de costos que PLASTICS atribuye al acceso a hidrocarburos domésticos se traduce en resina competitiva que Estados Unidos exporta hacia la región. Solo a México, Estados Unidos exportó US$21.090 millones en plásticos durante 2025, según datos de Naciones Unidas (Comtrade) recopilados por Trading Economics. Para los compradores de resina en América Latina, eso significa acceso a materia prima a precios difíciles de igualar para los productores locales, pero también mayor exposición a lo que ocurra con la política comercial y arancelaria estadounidense.

El otro lado de la relación es la manufactura. El reporte de PLASTICS señala al sector automotor como una de las principales palancas de demanda de plástico en EE. UU. para los próximos años, y ese crecimiento tiene una correa de transmisión directa hacia México: la Industria Nacional de Autopartes (INA) proyecta que el país recibirá US$2.400 millones en inversión extranjera directa en 2026 impulsada por el nearshoring y el mayor contenido regional exigido a la industria automotriz. Los fabricantes mexicanos de moldes, en particular, ya capturan entre 10% y 13% de un mercado global de moldes valorado en unos US$5.000 millones al año, y están diversificándose hacia bienes de consumo, farmacéutica y cuidado personal para no depender solo del ciclo automotor.

A esa oportunidad se suma una exigencia regulatoria que empieza a mirar hacia la región: el nuevo reglamento europeo de vehículos 2026/1738 obligará a que los automóviles incorporen 15% de plástico reciclado para 2032, con un salto a 25% para 2036, e incluye trazabilidad de origen. La medida aplica a los vehículos que se comercialicen en la Unión Europea, pero extiende la exigencia de cumplimiento a los moldeadores de autopartes —incluidos los mexicanos— que participan en cadenas de suministro globales. Entre una resina estadounidense cada vez más competitiva y una demanda automotriz que empuja hacia el nearshoring, la industria del plástico en América Latina —y en particular en México— vuelve a quedar atada al pulso de la manufactura en Estados Unidos.

Fuente: https://www.plastico.com/